Como es normal en el modelo educativo, hay un
momento en el cual se pregunta, ¿qué está pasando?, ¿Cómo es que se llegó a
tener uno de los índices más paupérrimos de las pruebas pisa en los últimos
años? Como lo muestra el siguiente informe “Los jóvenes colombianos ocuparon el
último lugar cuando fueron medidos en su capacidad para resolver problemas
concretos, según una investigación de la Organización de Cooperación y
Desarrollo Económicos (OCDE) en su Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (Pisa) .
Colombia ocupa el último lugar de los 44 países evaluados con 399 puntos.
Comparte las últimas posiciones con Bulgaria, Uruguay, Montenegro, Emiratos
Árabes Unidos y Malasia”. Como
respuesta se acude a un razonamiento lógico, que quizás no sea cierto del todo…“estamos
como estamos por la mala estructura política de nuestra nación “ò “no votamos
por el candidato que era”, en los dos casos hay factores que influyen en el
desarrollo de un modelo educativo estable, pero no son los que más importancia
tengan. Ahora para hallar la pregunta que verdaderamente se debe plantear, para
no solo conocer la situación de nuestra educación si no también para ver qué
rol o papel funcional cumpliría cada uno de los individuos pertenecientes a una
sociedad organizada, se analizara primero donde se cojio nuestro modelo
educativo actual y que lo llevo a ser lo que hoy es.
Que para los años de 1930 los industrializados
impulsarían este tiempo de paradigmas educativos, afianzando los que hoy
conoceríamos como un modelo dogmático que limita la educación y la formación del
niño, que genera disensiones entre los estudiantes y la relación natural de
niño ambiente que debería conservar la estructura biología de cualquier
párvulo.
Se
procede a darle respuesta a la pregunta que se expuso al inicio del presente
documento; el sistema educativo no educa para la paz, sino para las
competencias. Más que por una subsistencia de culturas herradas, es por la mala
disposición del ambiente que se puede ofrecer a los jóvenes que quieren y
pueden, siempre y cuando, se les plantee el ambiente adepto para el tipo de
materia o inclinación a la que ellos estén predispuestos.
Cuando se
alberga otros datos, cabe abordar, que la estructura de la presente época está
constituida para dar a conocer al niño o joven, un modelo incorruptible de
educación, donde se termina a confundir al niño preguntándose, si el problema es el sistema, o el niño que no
rinde con las calificaciones. Ahora, objetivando las dichosas “calificaciones
“, estas son frutos del sistema de incentivos que se genera cuando hay un buen
comportamiento se procede a dar un incentivo y cuando ocurre lo contrario,
simplemente castigan al que es presa de este método de enseñanza, esto ha
llevado a clasificar y comparar a los niños a un escala que trata ser
cuantitativa pero lo cierto es que no se puede medir el alcance tan
desproporcionado que tiene un niño con una instrucción básica eficiente en su
formación; incurriendo en un análisis se infiere que las calificaciones crean
muros que no permiten la inclusión social positiva a los niños en su ambiente
de formación, ¡es más!, sucede exactamente lo contrario, un sistema de
exclusión social. En fin de cuentas la competitividad en la educación segrega
otras maneras muy efectivas para que el desarrollo de las habilidades de los
niños sea acompañado de maneras eficientes.
Paulo
Freire, decía “Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y
recrearlas “, esto es igual a decir, - yo te acompaño mientras tu caminas, y
cada vez que des un paso, así te caigas, tendrás la seguridad de haber
aprendido que paso vas a dar luego porque ahora conoces a lo que te enfrentas-,
es esta la diferencia, entre permitir con limites respetuosos y limitar con
vallados intrínsecos que no dan cabida a la buena educación o por lo menos a la
merecida educación integral.
De igual
manera, se contempla a Aristóteles con su exhortación: “lo que tenemos que
aprender, lo aprendemos haciendo”, esto conlleva a que ¿…?. Un niño YA tiene la capacidad suficiente para
identificar y con un proceso bastante complejo averiguar el significado de las
cosas, hasta en qué punto puede tener contacto con ella o alejarse; con esto
deducimos que un niño solo tiene que ser apoyado, acompañado en los ambientes a
los cuales comienza a inmiscuirse, después el hace el resto; atreves de un
proceso de observación y experimentación que ya están definidos en el carácter
de cualquier niño ( curiosidad, juegos, preguntas, habilidades de observación y
análisis, etc. )
El
sistema actual, frívolamente cree que capacitar personas solo para que tengan una
proyección o ideales de “trabajo” construye una sociedad equilibrada y
prospera. ¡NO!, el desarrollo educativo en pro de la paz, comienza cuando se
deje de tomar estas medidas que son claramente detrimentales para lo que es
verdaderamente un sistema de educación integral y llevar a la sociedad a un
estado de comprensión, de que la educación de los niños promoverá canales o
puentes para un mejor desarrollo sostenible en todos los aspectos.
CONCLUSION
En frente de
un sistema burócrata, severamente dividido por segmentos de izquierda y derecha;
los facilistas favoritistas y las controversiales oposiciones. Es acaso justo
que cuyos facilistas y opositores consideren que el principal pilar de
sostenibilidad sea otro diferente a la educación integral y de calidad, o en
caso de ya saberlo, ¿cuál es la razón por la ignoran el accionar de estos
modelos gestantes de desarrollo macro social?, a pensar pueblo y luego a
ACTUAR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario